Hubo una época de mi vida en que yo me sentía segura de
decir “me puedo morir hoy, en paz”. Era una época de un extraño equilibrio.
Sentía que estaba haciendo algo suficientemente productivo
para la sociedad como para pensar que estaba ganando puntos karma positivos. Y
sentía que aunque todavía tenía sueños de cosas por hacer, no eran imperativos.
No sé cómo explicarlo… me sentía realizada.
-Tenía una carrera concluida, aunque no estaba titulada.
-Tenía un trabajo que me encantaba, aunque no estaba contratada
y no me pagaban nada.
-Salía de mi casa a las 5:45am y regresaba alrededor de las
7pm. Rendida. No tenía hobbies ni tiempo libre para nada.
-Me llevaba perfecto con mis compañeras de trabajo. Tenía un
grupo grande de amigos pero sólo me comunicaba con ellos por sms y por Messenger
porque nunca tenía tiempo de verlos ni podíamos salir porque yo vivía muy
lejos.
-No tenía novio, ni pretendientes.
-No tenía dinero, ni carro, ni ninguna propiedad material
importante.
Y era muy feliz.
A lo mejor es por la
nostalgia de que todo tiempo pasado fue mejor, pero yo pienso en esos días y
creo que me sentía plena. No tenía todo pero no me faltaba nada.
Hoy casi todo es distinto y no me siento así. No me querría
morir hoy. Siento que no he hecho lo suficiente y siento que me faltan
sueños por cumplir.
Que complejo, subjetivo y fluctuante es esto de la autorealización.
